AMSTETTEN, Austria.- Josef Fritzl, más conocido como el "monstruo de Austria" por violar y secuestrar durante 24 años a su hija, concedió recientemente su primera entrevista desde la cárcel, donde cumple su condena de cadena perpetua. Entre otras cosas, señaló que presiente que su esposa aún lo ama y que quiere salir vivo de prisión para volver con ella y cuidarla. 
"He escrito ocho cartas a mi mujer y, aunque no haya obtenido respuesta, sé que todavía me ama. Tengo miedo de que alguien me la robe mientras estoy aquí. Mi sueño es que voy a salir vivo: quiero cuidar de mi esposa otra vez porque siempre me fue fiel", señaló al diario aléman "Bild". Además, el hombre, afirma que sus 13 hijos (siete con su esposa y seis con su primogénita) quieren visitarlo, pero las autoridades austríacas se lo tienen prohibido.
De acuerdo con el diario español "El Mundo", le ha escrito varias cartas a su hija Elizabeth, víctima de sus abusos, en algunas de las cuales hasta les pedía dinero. En ningún momento, sin embargo, pidió perdón por los abusos que cometía en el sótano de su casa, ni tampoco quiso hablar de ellos en la entrevista. Por ahora, se supo que en la cárcel realiza ejercicios todos los días, ve la televisión y cultiva tomates.
Doble vida
Mientras sus vecinos lo describían como un hombre amable y cortés, Fritzl llevaba su doble vida desde 1978. Según las investigaciones, el hombre comenzó a remodelar el cuarto subterráneo cuando su hija tenía 12 años y ya, al parecer, abusaba de ella. 
En agosto de 1984, cuando Elisabeth tenía 18 años, su padre la encerró, haciéndole creer a su esposa Rosemarie y a las autoridades que se había escapado y adherido a una secta. Como prueba, obligaba a la muchacha a escribir cartas en que pedía que dejaran de buscarla. Con el pretexto de que trabajaba en su taller subterráneo había prohibido a su familia que bajara al sótano, donde pasaba noches enteras. (DPA-AFP-NA)